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eMujeres | Edición Marzo

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El terror hacia el azúcar y las grasas

El terror hacia el azúcar y las grasas
Lic. Ana Laura Lezama Nutrióloga

No es un secreto para nadie que los azucares y las grasas se han convertido en nuestro enemigo número uno,  pero la verdadera cuestión es ¿el cuerpo en realidad necesita grasas y azucares? ¿por qué nos hacen tanto daño si muchas vías metabólicas del cuerpo las utilizan?, bueno la respuesta es simple, el azúcar que nuestro cuerpo necesita debe provenir de frutas, verduras (aunque al paladar sean simples) y cereales o granos (muchas veces no tiene por qué saber dulce, como arroz integral, pan de grano, etc.), de estos 3 grupos el cuerpo obtiene la glucosa que necesita para que nuestro cerebro trabaje, nuestros niveles de glucosa en sangre son estables y se mantiene una energía constante, pero ¿qué pasa cuando comemos un pastel o un panquecito cargado de azúcar procesada? Primero que nada comienza un revolución por controlar los niveles de azúcar en sangre lo cual el cuerpo puede controlar bastante bien (de ahí que hay muchos diabéticos que no se cuidan y siguen vivos) de ahí todo el azúcar que el cuerpo no es capaz de procesar porque es excesivo hace que lo empaqueten en forma de grasa entonces aquí tenemos nuestra primera conclusión los excesos de azucares (y hablo de excesos con una rebanada de pastel o una paleta de dulce o un pan dulce o una lata de refresco) se van a acumular en forma de grasa y si a eso le agregas que tengas como práctica constante estar consumiendo alimentos altos en azúcar, haz de cuenta que en tu cerebro hay una sirena de ambulancia que se va a encender cada que lo consumas, esa azúcar va a ser muy difícil que la quemes (a menos que seas atleta de alto rendimiento pero una hora de zumba o de spinning jamás sería suficiente) entonces funcionará como una droga, cada vez que lo consumas se prenderá la sirena y tu cerebro gritará que quiere más, por eso cada vez consumirás más y más, y si en algún momento de tu vida deseas controlar eso empezando una buena alimentación vendrá como en todo adicto un periodo de abstinencia, de ahí que muchas personas refieren que las primeras 3 semanas de vida saludable han sido un infierno y si es a lo que yo llamo simplemente periodo de abstinencia, conforme avances los días el cerebro lo irá pidiendo menos y estará utilizando las de los 3 grupos que mencioné arriba.

Pasamos al siguiente punto “las grasas”, nuestro cuerpo necesita grasas, es nuestra principal reserva, el cuerpo la junta para poder defendernos en épocas de sequía (enfermedades), por lo tanto para él es un placer el hecho que tú le des un exceso de grasas (como frituras, empanizados, helados, tostadas, cortes de carnes, mantequilla, margarinas) porque él, en su inocentemente deseo de cuidarte piensa que te hace bien acumulando todo ese exceso a la vez tiene que hacerlo así porque si no moriríamos, pero en realidad nosotros mismos nos ocasionamos un daño porque nosotros somos los que controlamos lo que ingerimos, otro detalle importante de las grasas es que vienen en presentaciones muy pequeñas y engañosas como “tantita mantequilla” o “no tiene azúcar este pan” (pero podría tener manteca o mantequilla) o “yo casi no como” (y en realidad su alimentación está basada en grasas y azucares aunque sean a la vista pequeñas cantidades), y así puedo mencionar muchos ejemplos, el punto es que hoy en día la industria alimentaria ha visto en nosotros un gran potencial para seguir haciendo dinero, engañando muchas veces al consumidor  y que también hemos adoptado una posición muy cómoda de no querer ver lo que realmente consumimos, las grasas que nuestro cuerpo necesita para hacer funcionar las vías como las del colesterol (que por cierto tiene relación directa con las hormonas de ahí que muchas mujeres obesas no pueden embarazarse) son el aguacate, el coco, el agua de coco natural, las nueces, semillas, pistaches, almendras, cremas de cacahuate o almendras natural, en ningún momento es necesaria la mantequilla, margarina, aceites, etc.

No me gusta mentirles y la verdad es que la grasa da mucho sabor a los platillos, carnitas fritas, tostadas fritas con frijol refrito, si es verdad, pero debemos ser más inteligentes para controlar a la comida y no que la comida nos controle a nosotros y no acostumbrar a nuestro paladar a esos sabores, muchos niños tienen el paladar acostumbrado a azucares y grasas (juguitos, papitas, dulces, paletas) y en el momento de tratar de quitárselos es muy duro, lo mismo pasa con nosotros los adultos nos acostumbramos a ciertos alimentos muy potencializados en sabores y luego la comida saludable, natural simplemente no nos sabe.

No satanices a las grasas y a los azucares, solamente aprende  a consumirlos.

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