Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

eMujeres | Edición Marzo

Scroll to top

Top

No Comments

Un cuento de Navidad para reflexionar

Un cuento de Navidad para reflexionar
Lic. Hortensia Flores G.

Renata Herdeer escribió éste interesante cuento de Navidad.

Llegaba la Navidad y como era costumbre todos empezaban a hacer los preparativos, como adornar sus casas, preparar comida, así como reuniones familiares y con vecinos. Esto causaba gran emoción en los niños quienes eran los que más participaban excepto Luky, que para él eso no tenía sentido.

Las experiencias que tenía Luky de la Navidad eran que su padre bebía toda la temporada y su madre discutía con él hasta que se encerraba a llorar toda la ‘’Noche Buena’’.

En cuanto a sus amigos le molestaba profundamente ver como presumían con sus regalos…

Al atender la llamada de sus vecinos, que lo invitaban a elaborar el árbol de Navidad, comenzó a hacerse un par de preguntas de camino al parque:

¿Para qué celebran la navidad?, ¿acaso si fue en esta época? ¡No lo creo, Dios no nació con nuestro calendario! Y el nombre de ¿Navidad? Por más que escuche a las personas explicando su significado, no le encuentro sentido.

¿Santa Claus? …. ¡sólo existe en las películas!

De tanto cuestionarse decidió mejor regresar a su casa, ya que no tenía por qué acudir a hacer algo en lo que él no creía.  Entonces pensó: ¡pero si yo no creo en esto!, ¿por qué no abrirles los ojos a los demás?

Así fue como planeó ir de noche al parque y destruir todo lo que habían hecho sus vecinos y en seguida a las casas para lograr exterminar todo eso.

Empezando con la destrucción fue descubierto por Tafia quién asombrada por lo que veía preguntó: ¿Luky, que haces aquí?

A lo que Luky contestó: ¿tú no deberías estar durmiendo, Tafia?

Tafia muy molesta grito: ¡no mírate! como un ladrón en mi casa, y empacando los regalos del árbol para llevártelos.

Luky no pudo más que responder: ¿me vas a delatar? hazlo no me importa, y salió por la ventana como un ladroncillo.

Tafia corriendo detrás de él gritaba: ¡espera, espera!

Cuando lo alcanzó le preguntó; ¿dime, que te pasa?

Y Luky con todo pesar argumentó: he tenido que soportarlos por mucho tiempo, pero ya es hora de parar.

¡Soportar! dijo muy molesta Tafia, siempre te hemos invitado, llamado y tolerado tu incredibilidad

Luky replicó: ¡no pues gracias, me hacías un gran favor!

¡Óyeme bien! porque va a ser la última vez que lo diga condenó Tafia

– Uyy – vaciló Luky sin sospechar que esas palabras resumirían su aptitud.

– Nos soportas; porque lo que hacemos contigo, quisieras que lo hicieran tus padres.

– ¡Como te atreves! – dijo Luky tomándola de las manos con fuerza.

– No tenemos la culpa, cada quien asume una postura ante las cosas.

– Perdón -dijo Luky soltándola con lágrimas en sus ojos.- Quería hacer que por lo menos una vez no tuvieran regalos ni reuniones absurdas.

-¡Ah, como tú! -susurró Tafia dándole un abrazo.

– ¿Cómo puedes abrazarme después de lo que hice?

– No hay que guardar rencor en tu corazón.

– Yo -dijo dando la espalda, se sentía apenado.

– Y no has hecho nada, vas a dejar todo como estaba.

– ¿Yo? -pensó Luky – como no admitirlo, estaba descubierto.

– Adiós, y te espero en mi casa para celebrar dijo por último Tafia…

– Luky le gritó -no, eso si no me lo pidas ¡no volveré a celebrar algo que no tiene sentido para mí!

Luky terminó exhausto de tanto arreglar, por fortuna no había ido a más casas solo a la de Tafia y al parque.

En la noche Luky recibió un regalo de Tafia; al destaparlo vio un espejo y una nota que decía:

“Tú decides la postura ante las cosas, si no tienes una unión familiar, tienes a unos amigos que te recibirán con afecto”.

Miro toda la noche el regalo – ¿por qué un espejo? –cuando por fin se miró en el su sorpresa fue mayúscula, ya que no se veía como un niño sino como un anciano; con la mirada triste y a su alrededor solo.

Del susto tiró el espejo, pero se dio cuenta que si tomaba esta actitud ante las cosas, así sería cuando estuviera viejo.

Si tú tuvieras ese espejo en tus manos, ¿cómo te verías?

Mucha salud y prosperidad para todos los lectores en el 2015

¡Hasta la próxima!

Submit a Comment